Te tengo un cuento que seguro te suena…
¿No te ha pasado que hay gente que apenas entra a la oficina ya sabes si viene de malas? 😬
O ese compañero que estalla por todo, como si la impresora le debiera plata.
Pues sí, el mundo laboral está lleno de emociones mal gestionadas, de silencios pasivo-agresivos y de líderes que confunden carácter con gritos. Y ahí, querido lector, entra en juego esa joya olvidada: la inteligencia emocional.
Esa habilidad que no te enseñaron en la universidad pero que, si la tuvieras bien entrenada, ya te habrías evitado más de un drama en el grupo de trabajo. 🤷🏽♂️

¿Y eso con qué se come?
La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer lo que estás sintiendo, sin negarlo ni explotar con el primero que pase.
Es entender que el “me estresé” no te da permiso para ser grosero, y que si alguien se quedó callado en una reunión, tal vez no es que esté en contra tuya… sino que tiene miedo de hablar.
Se trata de leer emociones, tanto las tuyas como las de los demás, y no dejar que te controlen.
No es magia. Es habilidad. Y se puede entrenar. 💪🏽
¿Y para qué sirve en el trabajo? (Prepárate porque aquí viene la buena)
👉🏼 Sirve para no explotar en reuniones.
👉🏼 Sirve para escuchar cuando no estás de acuerdo.
👉🏼 Sirve para no tomarte todo personal.
👉🏼 Sirve para entender al que piensa distinto… y no querer despedirlo mentalmente.
En resumen: sirve para trabajar con humanos sin perder la cabeza.
Y si estás liderando un equipo, esto se vuelve aún más clave. Porque liderar sin inteligencia emocional es como manejar sin frenos: puedes avanzar… pero cualquier curva puede terminar mal.

Tips sin filtro para desarrollar inteligencia emocional en el trabajo:
- Nómbralo o te dominará.
¿Estás molesto? ¿Frustrado? ¿Ansioso? Si no sabes qué estás sintiendo, te aseguro que lo vas a sacar con alguien que no tiene la culpa. - No todo necesita respuesta inmediata.
Respira. Pausa. El “déjame pensarlo” a veces es más sabio que el “te lo digo sin filtro”. - Observa el ambiente, no solo el Excel.
Hay días en que el equipo no rinde no porque no quiera… sino porque emocionalmente están en otra. Y tú como líder también puedes preguntar: ¿Cómo están hoy? Así de simple.
Porque sí, se puede liderar sin gritar
Un líder emocionalmente inteligente no es el más buena gente del mundo, ni el que todo lo perdona. Es el que sabe cuándo hablar, cómo decir las cosas, y cómo no dejar que sus emociones se coman al equipo entero.
- Es el que corrige con firmeza, pero sin destruir.
- El que sabe leer el clima del equipo.
- El que inspira no porque le teman, sino porque conecta.
Cierre tipo confesión sin filtro:
Aquí entre nos… la inteligencia emocional es ese súper poder que deberíamos estar pidiendo en las hojas de vida. Porque el que sabe manejar emociones en el trabajo, no solo mejora el clima: lo transforma.
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Este artículo fue creado por el área de Marketing de Edutegia®, con apoyo de Chat GPT, parte de nuestro combo edutegico.
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